A pesar de la situación, Palma del Río y su Parroquía de Ntra. Señora de la Asunción celebraron la fiesta del Corpus. La festividad comenzó con la preparación de los altares del Corpus en el interior de la Parroquia, se organizó una visita para ver los diferentes altares montados por las Hermandades, también se hizo una obra social, una recogida de alimentos para los más necesitados.
En la recogida de alimentos se han contabilizado en torno a 500 kilos, una actividad coordinada por el Consejo de Hermandades y en la que a través de los altares pudo participar toda la localidad.
El domingo 14 se celebró la solemne función principal en honor a Jesús Sacramentado, presidida por Francisco Gámez e Idelfonso Casas, contó con la música de tres coros, el Coro parroquial, el coro del Colegio Inmaculada y el Coro del Beato Ceferino.
Se daba la bienvenida a las nuevas adoradoras nocturnas de la Adoración Nocturna en su sección femenina, a las que se les impuso su insignia y leyeron un juramento.
Al finalizar la misa se celebró la procesión claustral bajo las naves de la Parroquia, el Santísimo fue visitando todos los altares instalados en su honor.
Al finalizar, se reservó al Señor y se impartió la bendición final.
Fue una jornada histórica para Palma del Río, un Corpus diferente y único, que quedará grabado en la memoria de la Parroquia y del pueblo.

















