Los homenajes a los sanitarios y cuerpos de seguridad del estado han sido nuestra rutina durante las últimas semanas. Desde el aplauso a las ocho de la tarde desde los balcones y ventanas, hasta los vídeos o mensajes de agradecimientos en redes sociales. Pero sin duda alguna, el que ha tenido lugar en Hornachuelos es uno de los más especiales de todos los que han tenido lugar.

El autor está sorprendido por la aceptación que han tenido. “No esperaba el boom que han tenido, la gente lo ha acogido muy bien”, ha dicho José de la Torre, quien también ha explicado qué le llevó a realizar estos trabajos. Según ha explicado, notó que, al principio del confinamiento, “el pueblo estaba muerto, la gente salía con miedo a la calle y el único rato al día en que nos alegrábamos era cuando llegaban las ocho y pasaban los coches de policía y la gente salía a aplaudir”.
En una de sus salidas, decidió que él podría hacer algo para animar de alguna forma a sus vecinos y rendir homenaje a todas esas personas que estaban al pie del cañón. “Aquí la gente se volcó haciendo mascarillas, haciendo recados a las personas mayores que no podían salir… Yo lo que sé hacer es pintar”, explica el pintor. “Pedí permiso a la policía, porque entonces todavía no se podía salir. Me dieron permiso y me lo facilitaron todo, menos el material”. Además, también tuvo que pedir permiso a los vecinos para poder hacer sus murales.
Una obra no planificada.
Una enfermera llorando, los sanitarios, la Guardia Civil, la policía… protagonizan estos murales que ahora se ven en Hornachuelos. ¿Dónde encontró la inspiración José? ¿Los tenía preparados con antelación? “Eso surgió, no estaba preparado. Por ejemplo, el de los sanitarios, la guardia civil y la policía… un vecino me dijo que eso era muy triste, que por qué no pintaba algún paisaje o algo. Y con el dibujo marcado a lápiz me tocó hacerle un fondo azul, una luna, unos pájaros…para que no fuera tan dramático. Las ideas fueron surgiendo sobre la marcha”, ha explicado el autor de estos murales.
Pero hay un mural que sí tiene pensado de antemano y que le gustaría hacer. “En estos murales no se ha mencionado a las tiendas pequeñas del pueblo que no han cerrado para nada. Al principio, cuando todavía costaba que cumpliésemos las normas, esa misma gente de los comercios reñían con los clientes porque no las cumplían. Y me gustaría hacer uno grande como homenaje a todos esos pequeños comercios”, asegura José de la Torre.
Y ¿qué pasará con estas obras una vez que termine la crisis sanitaria? Su autor se ofreció a volver a pintar de blanco las fachadas en las que llevó a cabo su obra; sin embargo, la intención de los vecinos es otra bien distinta. “Los vecinos, salvo que el ayuntamiento diga que hay que quitarlos, no quieren quitar ninguno. Es más, quieren que cuando termine todo, a la imagen de la enfermera le quite la mascarilla y la dibuje comuna sonrisa y haciendo el signo de la victoria”, ha asegurado.
De Hornachuelos al mundo.
En cualquier caso, José de la Torre hace hincapié en un aspecto muy importante de esta obra, y es que ha salido del corazón. “Yo lo he hecho con toda la buena voluntad del mundo, ha tenido la aceptación que yo esperaba, porque nos recuerda que si no nos rendimos no nos pueden vencer”, asegura. Al igual que espera que cuenten con él en el futuro para seguir llenando Hornachuelos de alegría y esperanza a través de sus murales.
