La Guardia Civil, dentro del marco de los servicios preventivos en materia de caza que se están llevando a efecto principalmente en la zona centro y norte de la provincia, ha detenido a tres personas como supuestos autores de un delito contra la flora y fauna silvestre y otro de tenencia ilícita de armas. Asimismo, a dos de ellos también se les ha detenido como supuestos autores de un delito contra la seguridad vial y otro de desobediencia a los agentes de la autoridad.
La Guardia Civil dentro del marco de los servicios de control y verificación de todas las modalidades que la normativa autonómica en materia caza contempla, viene estableciendo dispositivos de servicio orientados a la detección de posibles infracciones que con ocasión del ejercicio de la caza se pudieran producir. En estas actividades, la Guardia Civil empezó a recibir noticias y a disponer de indicios que hicieron sospechar a los Guardias Civiles que en fincas de Hornachuelos y Villaviciosa, pudieran estar produciéndose episodios de furtivismo o practicas irregulares de caza mayor.
Ante ello, la Guardia Civil decidió establecer un dispositivo de servicio específico en las zonas indicadas, orientado a verificar las sospechas y, en su caso, a la identificación y localización de la persona/as que pudieran estar dedicándose a la actividad cinegética ilícitamente.
Fruto de este dispositivo la Guardia Civil pudo observar en una finca de Hornachuelos un vehículo que se aproximaba al lugar donde se encontraban los guardias civiles, cuyos ocupantes hacían uso de un foco manual con el que alumbraban a ambos lados de la calzada, lo que vino a confirmar que los mismos pudieran estar dedicándose a la caza ilegal.
Ante ello, los guardias civiles decidieron parar el vehículo e identificar a sus ocupantes, los cuales al detectar la presencia de la Guardia civil intentaron darse a la fuga, no logrando su propósito al quedar el vehículo que conducían inmovilizado, intentando nuevamente sus ocupantes darse a la fuga a pie, siendo interceptados y detenidos.
A uno de ellos la Guardia Civil le intervino el rifle que portaba dotado de silenciador y alimentado por cuatro cartuchos. En el registro practicado en el vehículo, la Guardia Civil intervino 22 cartuchos, dos cuchillos, una navaja y dos focos.
Ante estos hallazgos se procedió a la detención de ambos como supuestos autores de los siguientes delitos: un delito contra la flora y fauna, otro de tenencia ilícita de armas, otro contra la seguridad vial y otro de desobediencia a los agentes de la autoridad.
















