La secretaria general del PSOE de Córdoba y diputada en el Congreso, Rafi Crespín, ha denunciado en Palma del Río la situación del hospital de la localidad, que, según ha afirmado, “ha pasado de ser un proyecto puntero heredado del anterior Gobierno socialista a convertirse en un centro de salud a medio gas, sin nuevas especialidades, ni camas hospitalarias, ni quirófanos, ni urgencias al cien por cien”.
Crespín ha recordado que el hospital de Palma del Río fue construido con una inversión superior a los 16 millones de euros por el anterior Ejecutivo autonómico y estaba previsto que ofreciera nuevos servicios sanitarios y personal propio, pero ha lamentado que “el actual Gobierno andaluz del PP lo haya limitado a las mismas prestaciones que ya existían en el centro de salud local, atendidas por profesionales procedentes del Hospital Reina Sofía”.
En clave local, la dirigente socialista ha exigido al Partido Popular que “deje de insultar y descalificar” a las mujeres de la asociación Amama, que han denunciado los fallos y demoras en el cribado del cáncer de mama. En especial, ha pedido que el PP desautorice a la concejala popular Ángeles Zamora, quien —según Crespín— calificó a las integrantes de la asociación en el Pleno municipal como “politizadas, subvencionadas y obedientes al PSOE”.
“Hay que tener poca talla moral para cargar contra mujeres que llevan dos años de angustia sin saber si tienen cáncer o no, o si han perdido un tiempo precioso para poder curarse”, ha manifestado Crespín, calificando estas actuaciones como “una cacería deplorable por parte del PP”.
Por su parte, el secretario general del PSOE de Palma del Río, Carlos Muñoz, ha apelado a la participación vecinal en la recogida de firmas promovida por la dirección provincial del partido para “defender la sanidad pública como un derecho, no un privilegio”. Muñoz ha criticado la ausencia del PP en las marchas y concentraciones en el hospital de Palma del Río, así como su voto en contra de las iniciativas socialistas en el Pleno local relacionadas con los pacientes de hemodiálisis y los cribados de cáncer de mama.
















