Los hechos a los que se refiere este procedimiento se remontan al 26 de abril, cuando en una inspección del SEPRONA en las instalaciones en Hornachuelos del rehalero investigado se encontraron a 25 perros de rehala, en su mayoría podencos campaneros malviviendo en condiciones lamentables y de insalubridad.
Diez de esos perros fueron recogidos por otros rehaleros, ya que estos aún mantenían el microchip a nombre de otros propietarios, 12 de ellos se hizo cargo Galgos del Sur y 3 el Ayuntamiento de Hornachuelos, acabando estos tres últimos también entregados al refugio de Galgos de Sur ubicado en el término municipal de Villafranca de Córdoba.
Los animales intervenidos estaban en una situación de crueldad animal encadenados a las paredes de un zulo donde no entraba la luz del sol y el hedor era insoportable.
El estado de los perros era penoso, con caquexia, desnutrición, muy parasitados, con heridas y rebozados de excrementos. Muchos estaban en las últimas, requiriendo todos tratamiento veterinario y un largo proceso de recuperación.
Desde Galgos del Sur se personan con el objetivo de conseguir justicia para los 25 perros de rehala maltratados, aun siendo conscientes lo laxo que es nuestro Código Penal con los delitos de maltrato animal.
