La Asociación meloja Victoria Díez es una asociación cultural que tiene casi todas sus actividades centradas en Mesas de Guadalora una pedanía de Hornachuelos, pero que colaboran y participan activamente en actividades de voluntariado más allá de sus fronteras y más ahora en este momento en el que nos encontramos en el que la solidaridad es primordial.
Hablamos con Trini Moreno que es secretaria de la entidad y la coordinadora de las actividades que pone en marcha la entidad.
No son pocas las actividades que organiza la asociación, no obstante, en esta época de pandemia como el resto de asociaciones las actividades se han visto mermadas.
Es una asociación sin animo de lucro que es registrada y reconocida por las administraciones publicas correspondientes en el año 2005, hace 17 años y esta dedicada a la formación, a la creatividad, la cultura de las mujeres rurales, según explica su secretaria.
Pero su iniciativa estrella, una de las más llamativas y solidarias tiene que ver con la realización de cojines especiales para mujeres que se encuentran en el post operatorio de un cáncer de mama.
Esta iniciativa nace en el mes de octubre tras una visita junto a la monitora de patchwork al Hospital Virgen Macarena de Sevilla porque fue operada de cáncer de mama. La visita fue para un taller que se realizaba para ver la movilidad del brazo afectado de esa mama. Allí, en todas las consultas había colgado un cojín con forma de corazón de textura muy blandita, se usa para colocar el brazo. Al parecer estos cojines son escasos y sólo había uno de muestra. Y es que a raíz del COVID-19 no se había recibido ninguno.
Este cojín, lo crea la jefa de oncología de un hospital de Dinamarca y patenta su idea. Su trabajo se extiende en Palma de Mallorca en el año 2009 impulsado por una doctora del Hospital Universitario de Palma de Mallorca. Se ha investigado y constatado la eficacia que tiene durante el post-operatorio.
En ese momento, las dos componentes de la asociación decidieron realizar cojines para donarlos al hospital Virgen de la Macarena.
Con telas colorida y que cumplen los requisitos que se necesitan, se comenzaron a confeccionar estos cojines lo que supuso mucha ilusión por parte de las socias que trabajaron duro para poder fabricar el máximo número posible de cojines.
De momento han confeccionado cerca de una cuarentena entre aproximadamente una docena de mujeres.
















