La situación de falta de profesionales médicos en la atención sanitaria es una realidad en Andalucía y también en nuestra comarca. Y desde la Junta de Andalucía, concretamente desde la Delegación Territorial de Salud y Familias, su responsable Mª Jesús Botella coincide en ello. Pero dice que la atención sanitaria está garantizada y que se está poniendo solución, aunque esta llevará un tiempo.
“Actualmente están existiendo dificultades a la hora de cubrir bajas por enfermedad, jubilaciones previstas o vacaciones”, dice María Jesús Botella, que ha reconocido que existe esa “problemática en algunos sitios”. No obstante, Botella asegura que el gobierno de la Junta se puso a trabajar desde el principio para cambiar la situación y frenar la fuga de médicos. “En estos tres últimos años se ha incrementado el personal del Servicio de Andaluz del Salud en 30.000 personas”, lo que supone un aumento del 30% con respecto a 2019. La plantilla en el mencionado año se situaba en 95.000 personas. “Ahora es de 125.000 personas”, dice la delegada.
Todo ello ha ido acompañado de diferentes medidas para hacer más atractiva la oferta de trabajo. Por ejemplo, se ha aumentado en un 34% la retribución de las horas de guardia y en un 13% la de las horas trabajadas de noche o en el días festivos. Además se ha conseguido que el complemento de exclusividad lo perciban todos los facultativos del SAS y una paga extraordinaria por pandemia que desembolsó en Andalucía una cuantía valorada en 75 millones de euros.
Otro de los temas que preocupa especialmente a la delegada de salud en el de la estabilidad en el empleo. “Cuando llegamos al gobierno había precariedad en los contratos” y solventar esta situación “es uno de los objetivos que tenemos en mente”. La resolución de las oferta pública de empelo de los últimos cuatro años ha supuesto todo un incentivo ya que se encontraba paralizada desde 2016. Una de las acciones fundamentales para garantizar la estabilidad laboral es “hacer concursos de traslados”.
En la Vega del Guadalquivir, Botella es consciente de que en determinadas poblaciones “faltan facultativos” y tienen dificultades para cubrir algunas bajas, pero “lo organizamos de tal manera que no se produce demora más allá de los que sea aceptable”. Y ha querido mandar un mensaje trasladando tranquilidad y confianza al estar trabajando en el asunto.
En la misma línea se ha referido a las citas médicas durante el periodo de pandemia. “Hemos vivido tensiones extraordinarias y no hemos podido realizar determinadas gestiones de manera presencial, lo que supone una mayor dificultad para las personas mayores”. Ante la desesperanza de los vecinos, María Jesús Botella confía en que pronto se pueda llegar a unas condiciones óptimas para que las diferentes gestiones a la hora de coger una cita en los centros de salud o consultorios se pueda realizar con “total normalidad”.
El tiempo estimado para una consulta presencial en la Vega del Guadalquivir es de 2,79 días, mientras que el de una cita telefónica se sitúa en 4,79 días. “Queremos reducir estas cifras porque es uno de nuestros objetivos” y quiero aclarar que “aunque existen algunos problemas, “la atención sanitaria está siempre garantizada”, finaliza Botella.
















