Hay carreras que se corren contra el reloj y otras que se corren para llegar juntos a la meta. En La Victoria, el próximo 4 de octubre, ocurrirá un poco de ambas cosas. El municipio volverá a ponerse las zapatillas para celebrar la XXI Ruta del Aceite, una de las citas ya asentadas en el Circuito de Carreras Populares de Córdoba y una jornada que, con el paso de los años, ha conseguido que el atletismo salga de la pista para convertirse en una fiesta compartida por todo el pueblo.
La cita espera reunir alrededor de 650 deportistas, unos 350 en la prueba de adultos y cerca de 300 en las categorías base. A ellos habrá que sumar unos 150 voluntarios, imprescindibles para que todo funcione durante una mañana en la que las calles de La Victoria se llenarán de corredores, familias y aficionados.
El pistoletazo de salida para la prueba reina llegará a las 10.00 horas. Los participantes afrontarán dos vueltas a un circuito de cinco kilómetros hasta completar los diez kilómetros de recorrido. Una distancia que, más allá de las marcas y los puestos de llegada, permitirá al público disfrutar varias veces del paso de los corredores por las zonas más próximas a la meta.
Y precisamente ahí está una de las claves de la Ruta del Aceite: la carrera se ve y se vive.
Cuando los adultos hayan cruzado la línea de meta, aproximadamente a las 11.15 o 11.20 horas, llegará el turno de las categorías base. Sub-16, sub-14, sub-12 y así hasta los más pequeños, los denominados ‘chupetes’, que serán los últimos en participar, alrededor de las 12.45 horas.
Desde los niños que apenas empiezan a dar sus primeras zancadas hasta los veteranos, la prueba intenta que nadie se quede fuera. La organización ha diseñado un programa que abarca prácticamente todas las edades y que convierte la mañana en una sucesión de carreras, aplausos y celebraciones.
Una medalla que también cuenta la historia
Este año, quienes crucen la meta tendrán un recuerdo especial. La organización entregará a todos los participantes que finalicen sus respectivas pruebas una medalla de madera personalizada, diseñada con el logotipo de la Ruta del Aceite.
La medalla compartirá diseño con la camiseta conmemorativa de esta edición, también exclusiva para la prueba. Dos recuerdos que pretenden llevarse a casa algo más que el resultado de una carrera.
Los tres primeros clasificados de la general masculina y femenina de la prueba reina recibirán trofeo, al igual que los tres primeros y las tres primeras atletas locales. También habrá premios para los tres primeros clasificados de cada categoría, tanto masculina como femenina.
Pero en La Victoria, la recompensa no termina al cruzar la línea de meta.
Aceite, fruta y hasta una paella
El apellido de la carrera no es casual. El aceite de oliva está presente en una jornada que busca poner en valor la identidad del municipio y que incluye incluso el paso del recorrido por las instalaciones de la Cooperativa VT, uno de los principales patrocinadores de la prueba.
A los participantes de la carrera de adultos se les entregará una botella de aceite y una aceitera. Además, la bolsa del corredor llegará cargada de productos y pequeños detalles: agua, fruta, golosinas para los más pequeños, un lápiz, patatas, membrillo y otros productos aportados por colaboradores.
Y después de correr llega una de las tradiciones que mejor resume el espíritu de la jornada: comer juntos.
Participantes y voluntarios recibirán un tique para compartir un arroz o una paella una vez finalizadas las carreras y la entrega de premios. Porque aquí la línea de meta no parece tanto un punto final como el comienzo de la parte más social de la jornada.
También habrá sorteos entre todos los participantes, con cestas de fruta, dos mariscadas y dos trajes, además de planes de entrenamiento y de dieta a cargo de Rafa Arjona.
150 personas para que todo salga bien
Detrás de los corredores hay otro ejército, menos visible pero fundamental. Alrededor de 150 voluntarios se repartirán por el recorrido y las distintas zonas de la prueba para garantizar que la jornada funcione.
Habrá personal encargado de los avituallamientos, de entregar agua y fruta, de atender la zona de salida y meta y de cubrir las diferentes necesidades que puedan surgir durante las carreras.
La organización, que corre a cargo del ayuntamiento y del CD Las Zorreras, también contará con servicios para facilitar la participación, como aparcamientos, duchas en el polideportivo y espacios preparados para los más pequeños.
El objetivo es que tanto quien lleva años corriendo como quien se pone un dorsal por primera vez encuentre su sitio.
Más corredores, sin perder el carácter popular
La organización ha elevado este año hasta 350 plazas la participación en la prueba de adultos, después de que en la pasada edición el límite de 300 corredores dejara a algunos atletas fuera.
La previsión conjunta se sitúa en torno a los 650 participantes entre adultos y categorías base, aunque las inscripciones permanecen abiertas y la organización confía en completar las plazas.
La Ruta del Aceite mantiene así su presencia en el Circuito Provincial de Carreras Populares de la Diputación de Córdoba y alcanza su vigésimo primera edición con una fórmula que combina competición, deporte base, productos locales y convivencia.
Porque durante unas horas, La Victoria no será únicamente el escenario de una carrera de diez kilómetros. Será un pueblo volcado con el atletismo: corredores buscando su marca, niños descubriendo el placer de correr, voluntarios pendientes de cada detalle y vecinos animando desde las calles.
Y, cuando todo termine, habrá medallas de madera, camisetas, aceite, arroz y muchas historias que contar.
¿Quieres recibir noticias como esta en tu móvil? Sigue el canal de Canal de Noticias de la Vega Guadalquivir en WhatsApp. Pincha aquí: https://whatsapp.com/channel/0029Va8SRWy9Gv7LyakjhX1k
