La nueva normalidad se va imponiendo poco a poco, también para los empresarios y comerciantes. La crisis sanitaria provocada por el Covid-19 ha sido un duro golpe para todos, pero especialmente para ellos. Durante dos meses, la mayoría no han podido llevar a cabo su actividad económica, lo que los ha sumido en la más absoluta de las incertidumbres. Afortunadamente, después de la tormenta siempre llega la calma y con el desconfinamiento todos están abriendo ya sus puertas y están recuperando paulatinamente la rutina.
En Fuente Palmera la mayor parte de los negocios ya están funcionando con cierta normalidad. No hay que olvidar que aún hay muchas restricciones, pero al menos ya pueden desarrollar su actividad económica. Manuel Jesús Adame, presidente de la Asociación de Empresarios de Fuente Palmera, ha hecho una radiografía de la situación actual en la localidad en esta materia, haciendo hincapié en la capacidad de los y las empresarios y empresarias de Fuente Palmera para adaptarse y hacer frente a las adversidades.
Las empresas vuelven a la normalidad.
Manuel Jesús Adame ha reconocido que la situación de la colonia de Fuente Palmera es muy similar a la de otras poblaciones de la comarca. Sin embargo, aquí se ha acentuado más. “En este caso al tener mucho comercio se acentúa más la crisis provocada por la pandemia”, ha asegurado, “porque los comercios apenas han abierto todos. Hay muchos mayores de 400 metros y muchos que se dedican al mundo nupcial. Las empresas del ámbito de la construcción, agrícola… también han visto mermadas sus ventas y el consumo. No es peor que en otros sitios, pero sí distinta”.
Con el paso de las semanas, las medidas de confinamiento se han ido relajando y paulatinamente se ha podido ir recuperando la actividad en Fuente Palmera. En este sentido, el presidente de la Asociación de Empresarios ha informado de que en la Fase 0, en la que comenzaron a abrir los comercios de menos de 400 metros, abrieron cerca de un 20% de los comercios de la localidad, además de las fábricas.
En la fase 1 lo más significativo era la apertura de bares y cafeterías, con servicio solo en la terraza y con un 30% del aforo. Respecto a este tema, Manuel Jesús Adame ha explicado que la mayoría de establecimientos hosteleros en la localidad prefirieron esperar. El motivo, como en otros casos, fue el poco espacio de terraza del que disponían algunos, lo que hacía que no fuese rentable para sus dueños abrir sus puertas. Actualmente, el presidente de la asociación apunta a que prácticamente el 100% ya ha abierto sus puertas.
Sectores como la construcción o la agricultura no han tenido que parar del todo. En este sentido Manuel Jesús Adame ha informado de que el trabajo en el campo sigue su curso normal, se han terminado las campañas en curso y se han comenzado con las que son propias de la fecha. Sí ha señalado que la actividad en las fábricas se ha visto mermada, pero por una falta de suministros, por lo que han tenido que alargar su cierre algo más de lo previsto.
El sector de la boda, uno de los más perjudicados
Si por algo es conocido Fuente Palmera es por sector nupcial. Y este ha sido el más golpeado. La crisis sanitaria del Covid-19 ha obligado a posponer muchos de los eventos que ya estaban planeados. Esto ha supuesto la cancelación o cambio de fecha de reservas de catering, salones de celebración, y por supuesto, del vestuario de los novios e invitados. El presidente de la Asociación de Empresarios ha admitido que las pérdidas en este sector suponen “un porcentaje económico muy elevado”. Adame ha asegurado que en estos momentos no se tiene una estimación aproximada, pero que lo tendrán próximamente.
Y aunque esta crisis sanitaria, derivada en económica y social, ha sido un duro golpe para todos, Manuel Jesús Adame está sorprendido con la capacidad de adaptación de los empresarios de Fuente Palmera, que han sabido acatar todas las medidas de seguridad impuestas y han hecho de sus negocios lugares libres de Covid-19. En cuanto a la destrucción de empleo, desde la Asociación de Empresarios de Fuente Palmera se apunta a que será un porcentaje mínimo el que pierda su puesto de trabajo. Aún así, desde la asociación lucharán porque ese empleado pueda recuperar su empleo.
Las ayudas deben llegar.
En esta lucha para conservar el empleo y la actividad empresarial en la localidad, ayuntamiento y otras instituciones ya se han puesto en marcha para tomar medidas que ayuden a paliar esta situación. En este sentido, desde el consistorio de Fuente Palmera se están estudiando las iniciativas planteadas desde la Asociación de Empresarios de Fuente Palmera, que son las mismas que han presentado otras asociaciones de la zona. Entre ellas, la ampliación de las terrazas de bares y restaurantes cuando sea posible para poder aumentar el aforo.
Sin embargo, desde esta asociación se quejan de que las ayudas económicas puestas en marcha por Gobierno central y Junta de Andalucía no están llegando verdaderamente a las empresas. “Han salido ayudas, pero hasta finales de mes no se van a poder solicitar, y después de eso no sabemos cuándo van a llegar”, denuncia su presidente. “Queremos ayudas para abrir, reactivarnos, para trabajar y tener a nuestras empresas preparadas para lo que viene. Para dar puestos de trabajo… No queremos ser empresas mantenidas, queremos ser empresas dinamizadoras que den trabajo a Fuente Palmera. Por eso queremos que estas ayudas sean reales y con la menor burocracia posible”. Aunque eso sí, reconoce que no toda la ayuda debe ser en materia económica.
De cara a los próximos meses, Manuel Jesús Adame es realista, pero también muy optimista. Sabe que vendrán tiempos difíciles para todos, pero que los empresarios y empresarias de la localidad están preparados para hacerle frente. “Vamos a hacer lo posible para que ninguna empresa cierre sus puertas. La intentaremos ayudar como podamos con nuestros medios. Meto la mano en el fuego porque ninguna va a cerrar, nos vamos a reinventar y vamos a seguir en línea ascendente. Y seguiremos siendo referente como gente emprendedora y valiente que somos”.
















