Hornachuelos cuenta con una vecina muy especial. Se llama Dakota, tiene 6 años y es Policía Local. Pero no es una agente cualquiera, es la única componente de la Unidad Canina de Hornachuelos.

Dakota, trabaja en prevención, concretamente en controles de menudeo en el pueblo y principalmente en controles en ferias y fiestas.
Dakota, es un pastor alemán hembra, vive en la casa de su agente Gustavo Fernández, él es su instructor y su compañero de trabajo, es su guía. Aunque para Dakota, es su amigo y su compañero de vida. Y es que la relación de confianza entre agente humano y canino es imprescindible para el buen desarrollo del trabajo. Ese vínculo se consigue viviendo y trabajando juntos en el día a día. El entrenamiento es diario y va entre 1 y 2 horas, se incide en la obediencia y conocimiento del medio y sus componentes.
Dakota, al igual que otros perros policías, sociabiliza mucho con personas y animales, para evitar cualquier tipo de miedo que pueda aparecer en acto de servicio y que de esta manera, el trabajo sea óptimo.
Dakota, puede participar en hasta 4 controles a la semana, aunque esto es muy variable y hay otras semanas o meses que tiene menos trabajo.
Según Gustavo, el perro no falla, si hay sustancia el perro la encuentra y lo marca, incluso aunque esa sustancia ya no esté en el lugar, sino que haya estado recientemente. Esto también es importante, porque no sólo se trabaja en la incautación, si no que se conoce quienes “trapichean”.