Pilar de 40 años y su hijo de 15 viven en Montealto, una aldea de La Carlota, han sido desahuciados. Ha sido hoy jueves a las 12:00 de la mañana cuando han abandonado la casa en la que vivián desde el verano de 2016 por una orden judicial de desalojo, de la que se ha enterado hace 3 semanas. El desalojo se ha hecho desde la intimidad y sin ningún tipo de resistencia.
El desalojo llega después de que pasaran meses sin pagar la cuota mensual y el propietario particular de la vivienda los denunciara. Hasta entonces, vivía allí también su exmarido y, al marcharse de la casa, fue cuando Pilar se enteró del desahucio que el exmarido le había ocultado.
Pilar alega que ella creía que el exmarido, al tener trabajo estable, se estaba haciendo cargo del alquiler y del resto de pagos.
Pilar es agricultora, pero ahora no tiene trabajo y por tanto no puede pagar el alquiler. Vive de los 150 Euros que le pasa su ex marido para mantener al menor, además, no tiene familiares cerca. El Ayuntamiento de La Carlota, a través de servicios sociales, le ha ofrecido alternativa, que sería un nuevo alquiler. El problema es que Pilar, no puede hacer frente al pago de la mensualidad, ni tiene los avalistas que le solicitan, aunque el ayuntamiento abonaría el mes de octubre.
Pilar ha buscado ayuda en la plataforma Stop Desahucios de La Carlota, quienes explican que con tan poco tiempo, no se puede hacer nada.
Ganemos La Carlota crítica la actuación del gobierno local
Desde el grupo municipal Ganemos La Carlota se quejan de que, los poderes públicos sigan sin dar solución a este problema, que a su juicio sigue persiguiendo y castigando a los de siempre, al eslabón más débil de esta insolidaria sociedad.
En un comunicado esta agrupación dice que “mientras en La Carlota nos gastamos muchos miles de euros (desplazamientos en avión, comidas y cenas, espectáculos ecuestres, regalos, alojamiento…) para estrechar lazos de fraternidad con un pueblo a miles de kilómetros y no somos capaces de echar una mano a una vecina de la calle Antonio Granados Rubio de Montealto”. Desde Ganemos La Carlota, entienden que el hermanamiento con pueblos relacionados con nuestros orígenes es loable, pero añaden “que la solidaridad y la fraternidad tienen que empezar con los más cercanos”.
Ganemos La Carlota ha anunciado que su concejal, “en solidaridad con esta vecina y atendiendo a los tiempos de crisis que atraviesan muchas carloteñas y carloteños, no asistirá a ningún acto relacionado con este hermanamiento ya que desde nuestro grupo político pensamos que son excesivos y caros los eventos y que parte de ese dispendio se podría derivar a casos como el de esta madre y su hijo”.

















Está perfecto Ganemos La Carlota en esa decisión, la fraternidad debe empezar por lo más cercano