Nadie duda de la labor tan importante que los sanitarios y fuerzas y cuerpos de seguridad del estado han llevado a cabo durante el estado de alarma. Médicos, enfermeras, Policía Local, Guardia Civil… todos han cumplido con obligación para mantenernos a salvo y parar al COVID-19. Pero hay otro grupo que también merece el reconocimiento de la sociedad, y más teniendo en cuenta que son voluntarios. Se trata de Protección Civil, quienes durante el confinamiento han realizado otro tipo de servicios igualmente necesarios.
Pepe Morales, responsable de Protección Civil en Hornachuelos, ha hecho un repaso a cómo han sido estos últimos meses en la localidad. Este grupo, durante las primeras semanas, trabajó junto a Policía Local y Guardia Civil realizando labores de información para los vecinos y vecinas de Hornachuelos. Según Pepe Morales, en estos días iniciales, la población asumió bien el hecho de tener que quedarse en casa. Sin embargo, hubo quien no lo aceptó de tan buen grado. “Ha habido algunos casos en los que sí ha tenido que llamarles la policía o la Guardia Civil la atención. Pero la gran mayoría sí se ha portado bien, no ha habido mucho riesgo ni mucho movimiento”, ha explicado.
Pero no solo han estado informando a vecinos y vecinas de la localidad de la necesidad de quedarse en casa. También han ayudado a personas que, por pertenecer a grupos de riesgo, no podían salir de sus domicilios y necesitaban medicamentos o hacer alguna gestión. Y, por supuesto, también han participado en las labores de desinfección que se han llevado a cabo en Hornachuelos junto a otros cuerpos.
“Hemos colaborado con otros organismos en las diferentes desinfecciones que ha habido, que se hacían dos veces por semana. Al ejército se les acompañó y nos pusimos a su servicio por si necesitaban asesoramiento en asuntos puntuales de la localidad. Con ellos estuvimos poco, porque prácticamente lo hicieron solos. Hemos estado un poco más presentes con el Consorcio Provincial de Extinción de Incendios. Vinieron bombero con un equipo para hacer desinfecciones en zonas de difícil acceso, estuvimos indicándoles las zonas y abasteciéndolos de lo que les hiciera falta”, ha explicado Pepe Morales.
Y, por supuesto, han participado en las caravanas de las 8 de la tarde y en la celebración de los cumpleaños de todos esos niños que han tenido que celebrarlos confinados en casa. “La primera vez, yo era un poco reacio, pero los propios voluntarios dijeron que había que hacerlo. Cuando llegas al lugar y ves las caras de esos niños, la felicidad… había que hacerlo, se lo merecen”, ha dicho el responsable de Protección Civil en Hornachuelos. En cuanto a las comitivas de cada tarde, “era una forma de cambiar la rutina diaria que tenían los vecinos. Yo lo veía como algo muy leve, pero cuando pasé la primera vez y vi que había muchísima gente aplaudiendo, no me lo esperaba. Hubo mucho agradecimiento por parte de los vecinos”.
Después de la tormenta siempre llega la calma.
Sin embargo, han sido unas semanas complicadas, en las que se ha experimentado miedo y preocupación. Pepe Morales asegura que al principio “la sensación de miedo era poca, hasta que se detectó el primer caso”. A partir de ese momento, todo el grupo de voluntarios comenzó a tomar más responsabilidades y a asumir que también podía pasarles a ellos. Además, la sensación de pasar por un pueblo que hace unos días estaba lleno de vida y ahora presentaba sus calles vacías era “un poco agobiante”.
Afortunadamente, parece que la situación va mejorando y poco a poco se puede ir retomando cierta normalidad. “Por suerte, ya está llegando un poco de tranquilidad, de calma, comparado con antes. La gente al haber cambiado de fase está más tranquila”, explica Pepe Morales. Recuerda que, durante las primeras semanas, “estábamos haciendo servicios mañana y tarde de entre cuatro y cinco horas, a veces seis, de lunes a domingo”. A partir de ahí, a medida que la situación se iba normalizando, “había días que hacíamos servicios por la mañana, por la tarde, incluso había días que no hacíamos ningún servicio. Desde que entramos en la fase 1 prácticamente no hemos hecho ningún servicio. La cosa está más calmada y no somos tan imprescindibles como antes”.
En total, han sido doce los voluntarios que han trabajado durante todo el confinamiento para ayudar a los vecinos y vecinas de Hornachuelos y colaborar con Policía Local y Guardia Civil. Pepe Morales ha explicado que en la agrupación hay 21 personas normalmente, pero que evidentemente cada uno tiene unas circunstancias diferentes. En esta situación, solicitaron voluntarios. “Doce dijeron que sí, que contásemos con ellos para lo que hiciera falta. Hemos tenido a esos doce voluntarios y otras dos personas que externamente han colaborado con nosotros”, ha afirmado.
Doce personas que han llevado a cabo su labor en momentos difíciles, aunque su responsable asegura que han sido gratificantes. “Ha habido algunas que no”, matiza. “Sobre todo las primeras de información, cuando la gente no quería hacer caso del Estado de Alarma. Pero cuando te llamaban personas a las que les hacía falta medicinas, cuando llegabas a dárselas… la cara de gratitud por parte de esas personas es impagable”. Además, destaca la buena voluntad y predisposición de sus vecinos. “La gente ha colaborado y ayudado en todo lo que han podido”, asegura.
Y aunque parece que todo va volviendo a la normalidad, Pepe Morales avisa: “Si volvemos tan rápidamente a la misma situación que teníamos antes, yo creo que antes o después vamos a tener un rebrote. No de la misma intensidad que esta pandemia, pero probablemente volverá”. Y recuerda que para evitar que toda esta situación se repita, hay que hacer caso a las indicaciones de las autoridades, usar mascarilla, lavarse frecuentemente las manos y mantener, por el momento, las reuniones sociales al mínimo. Todo sea porque tanto esfuerzo no haya sido en vano.
















